NO HAY NADA MÁS SOLITARIO
No hay nada más solitario
que el pequeño rover de Marte
funcionando sin descanso, desenterrando
rocas, muy lejos de Bond Street
y su lluvia fina. Y digo yo
¿y si está dando pitidos? Entonces
está aun más solo. Dispara su láser
contra el polvo. Tose. Cualquier cosa
brillante en el suelo rojo resulta ser suya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario